
Quitar gotelé y alisar paredes en Alicante
Del gotelé a una pared lisa y pintada, con el polvo controlado y el precio cerrado.
El gotelé fue la moda de los años setenta y ochenta y sigue en muchísimos pisos de Alicante. Además de que hoy se ve anticuado, acumula polvo, se mancha con facilidad y hace que cualquier repintado quede irregular. Quitarlo es probablemente el cambio que más transforma un piso sin tocar la distribución: la luz rebota mejor en una pared lisa y las habitaciones parecen más grandes y más limpias.
Lo que echa para atrás a la mayoría es la obra: el polvo, cuánto se tarda y no saber cuánto va a costar. Este servicio está pensado para resolver justo eso.
Para quién es
- Si has comprado un piso de segunda mano con gotelé y quieres alisarlo antes de entrar a vivir. Es el mejor momento: con el piso vacío el trabajo es más rápido y no hay muebles que proteger.
- Si vives en tu casa y llevas años queriendo quitarlo, pero te frena pensar en el polvo y en tener la casa patas arriba. Trabajamos por habitaciones, una cada vez, para que el resto de la casa siga en uso.
- Si alquilas o vas a vender, una pared lisa y blanca hace que el piso se vea más actual en las fotos del anuncio.
Rascar o tapar: cómo decidimos
No hay una única forma de quitar el gotelé, y la buena depende de lo que haya en la pared:
- Tapar con masilla. Si el gotelé es de pintura plástica y está bien adherido, lo más limpio es cubrirlo con varias capas de masilla y lijar hasta dejar la superficie lisa. Se genera menos escombro.
- Rascar. Si el gotelé es de temple (una pintura antigua que se deshace con agua) o hay zonas que se sueltan, hay que retirarlo primero. Si no, la masilla acabaría agrietándose.
- Lo que aparece debajo. A veces, al quitar el gotelé salen grietas, parches antiguos o yeso en mal estado. Lo reparamos en el mismo proceso para que la pared final quede uniforme.
En las fotos o en la visita vemos qué tienes y te lo explicamos en el presupuesto, en lenguaje claro y sin tecnicismos.
El polvo, bajo control
El lijado es la parte que más polvo genera, y por eso es la que más cuidamos:
- Cerramos la habitación en la que trabajamos y protegemos las puertas para que el polvo no pase al resto de la casa.
- Cubrimos el suelo de pared a pared y tapamos los muebles que no se puedan sacar.
- Aspiramos al terminar cada jornada, no solo al final.
- Al acabar, hacemos una limpieza del polvo de obra en todas las estancias en las que hemos trabajado.
Qué cambia el precio
- Los metros de pared y techo que tengan gotelé (a veces el techo es liso y solo hay que alisar las paredes).
- El tipo de gotelé: el grano grueso necesita más masilla y más lijado que el fino.
- Si hay que rascar o basta con tapar, y el estado de la pared que aparece debajo.
- Si el piso está vacío o amueblado.
- El acabado final: el alisado siempre va con imprimación y pintura; si quieres colores distintos por estancia, va indicado.
Te damos el precio cerrado, desglosado por estancias, para que puedas decidir si alisas todo el piso o empiezas por el salón y el pasillo, que es donde más se nota.
Antes de la mudanza
Si tienes fecha de entrega de llaves y de mudanza, dínoslo al pedir presupuesto. El alisado lleva más tiempo que pintar, porque la masilla tiene que secar entre capa y capa, así que conviene reservarlo con margen. Si no llegamos a tiempo para todo el piso, te lo decimos antes de empezar y te proponemos por dónde empezar.
Y después, el color
Con las paredes lisas, el color se ve de verdad. Te ayudamos a elegirlo según la luz de cada habitación y, si quieres algo neutro y sin riesgo, un blanco roto cálido queda bien en casi cualquier piso. La pintura de las paredes alisadas va incluida: no tienes que buscar a otro pintor al terminar.
Cómo lo hacemos
Del primer contacto a la revisión final contigo. Sabes el precio antes de que toquemos una pared.
Paso 1: Fotos y precio aproximado
Con fotos del gotelé y los metros te damos un precio aproximado.
Paso 2: Visita y presupuesto cerrado
Vemos el gotelé y la pared para decidir si se rasca o se cubre, y te damos el precio cerrado por escrito, por estancias.
Paso 3: Protección y polvo
Sellamos la habitación, cubrimos suelo y muebles y trabajamos una zona cada vez.
Paso 4: Alisado
Retiramos o tapamos el gotelé, damos las capas de masilla necesarias y lijamos.
Paso 5: Pintura y limpieza
Imprimamos, damos dos manos de pintura, limpiamos y revisamos contigo pared por pared.
Antes y después
Arrastra para comparar el estado de partida con el resultado.


Preguntas frecuentes
¿Es mejor rascar el gotelé o taparlo?
Depende de la pared. Si el gotelé es de pintura plástica y está bien agarrado, lo normal es cubrirlo con masilla y lijar. Si es de temple o se suelta, conviene rascarlo antes. Lo vemos en las fotos o en la visita y te lo explicamos en el presupuesto.
¿Se llena la casa de polvo?
El lijado levanta polvo, por eso cerramos la habitación en la que trabajamos, cubrimos suelos y muebles y aspiramos al terminar cada jornada. Al final hacemos una limpieza del polvo de obra en todas las estancias en las que hemos trabajado.
¿Puedo quitar el gotelé solo de algunas habitaciones?
Sí. Muchos clientes empiezan por el salón y el pasillo, que es donde más se nota. El presupuesto va por estancias, así que ves lo que cuesta cada una y decides.
¿Cuánto tiempo tengo que estar fuera de casa?
No hace falta que te vayas, pero las habitaciones en obra no se pueden usar hasta que terminemos de lijar y pintar. Si quieres hacerlo antes de mudarte, dinos la fecha y planificamos el trabajo para llegar.
¿Cuánto cuesta quitar el gotelé?
Depende de los metros, del tipo de gotelé y del estado de la pared que hay debajo. Con fotos de cada estancia te damos un precio aproximado, y el cerrado, por escrito, después de ver las paredes.
Pide presupuesto gratis con fotos
Mándanos unas fotos y los metros aproximados y te damos un precio aproximado. Si te encaja, lo vemos en persona y te damos el presupuesto cerrado.